lunes, 14 de abril de 2008

domingo, 13 de abril de 2008

Al borde del hoyo.

Delirios amarillos, delirios rojos.

Cuerpo soy

amarillos y rojos

amarillos y rojos

arden y se abren poros

arden y se abren rojo.

Estrepitosa caída del que no supo qué hacer.

Delirio

rojo fuego amarillo.

Estrepitosa caída del que no supo dónde estar.

Cuerpo soy

amarillo, rojo.

Arden las manos ceniza

caen desde tus cerros

miradas tiernas

de fundamentos inquisidores

claridad enceguecedora

azul remoto

amarillos cuerpos

rojo cuerpo.

Llama de fuego

llama color

llama que es azul, como tú.


Cuando el vacío se vuelve presencia,

las hojas cantan y las brujas salen.

jueves, 10 de abril de 2008

Por callar.

Suaves tibios lechosos estrujables filudos permanentes etéreos delatores comestibles lamibles eternos juguetones sabios dulces salados infantiles profundos iluminados oscuros coloridos inmensos pesados resbalosos histéricos viejos reflectores acaramelados ásperos fuertes cariñosos inmóviles chupables juiciosos descolgados alados recorridos veloces sonrientes enraizados fértiles transparentes balbuceantes marinos rocosos rellenos contundentes mentirosos fijones estáticos anchos trepadores estoicos graciosos excesivos estrictos congelados frígidos volcánicos perdonables crueles habladores creadores caprichosos metafísicos.


La mujer cochabambina es peligrosa y coqueta, como todo lo bello.

domingo, 6 de abril de 2008

Espiral o el vuelo de dos pájaros sobre Laza.



Hombre joven mira detenidamente una ventana

parece que va caer

que va a abrazar

pero

c

a

e

…cuando tu rostro sea viento

el día fecundará los aromas de nuestros cuerpos ya hinchados por el sol.

cuando tu rostro sea viento,

cuando tus ojos sean carne,

cuando tus manos sean ramas,

cuando tus labios de mujer preñada se olviden de todos los nombres,

vendré a verte morir.

Tu muerte no será cualquier muerte, contigo mueren delfines rayas puntos, contigo mueren lunas enteras y se asesinan niñas,

contigo muere La Paz,

mueren también los dioses del cielo, que irán a morir, como los elefantes, a los patios de las casas feas.

Tu muerte no es cualquier muerte, contigo morimos todos.

Luego seremos extraños sin nombre, no podremos borrar esa boba sonrisa de nuestros ridículos rostros.

Veremos caer

luz oscuridad

agua piedra color lluvia

olor lluvia

temor lluvia más temor más lluvia.

Mañana tendremos las bocas llenas de pasto y cal. Intentaremos verte tocarte olerte pero será en vano. Las botellas vacías de polvo estarán demasiado cerca. Habremos perdido las llaves, olvidado la dirección, borrado el nombre.

El tiempo quedará en los bolsillos de extraños inviernos de mar.

Los ritmos indelebles jugarán sobre las camas vacías de ti.

Vacío silencio.

Paisaje: Se dibuja a sí misma, extrañamente inadvertida, un ave que no deja de llorar: nótese que sus lágrimas la borran más rápido de lo que ella se dibuja.

Ave suelo cielo y mucho calor.

Por qué lloras?

Porque puedo –no lo puedo evitar.

Y por qué lloras?

Porque mañana no existo, porque mañana tu rostro será viento y no podré resistirlo.

Por qué te dibujas?

Porque puedo –no lo puedo evitar.

Y por qué te dibujas?

Porque quiero robar tu corazón y comérmelo. Porque tus manos me quieren tocar, tu boca besar tu olor envolver.

Porque no soy ave: soy tú él ella soy todas las palabras y ninguna, soy tú tus ojos tus pasos, tus formas me pertenecen y sin ti sería hoja en blanco.

Porque quiero verte, porque te quiero.

Mañana sobre tus ojos bailarán bellas putas de anchas piernas velludas, de senos pesados e irritados, de cachetes rojos y frentes sudorosas, de manos tibias y uñas pequeñas. Bailarán hasta que sus pies sangren y caigan muertas sobre sus heces y orines. Caerán como cae el frío desnudo: hermoso.

Paisaje: Joven mira papel callado bebe y fuma. Las estrellas no lo miran.

Son mis manos las que ahora tiemblan, son mis ojos los que ahora no pueden dejar de llover

una palabra

una bomba una línea un abrazo

un cuchillo un beso un insulto una bala

Todo eso soy y en todos estoy.

Mato creo monstruos gigantescos de largos brazos y hábiles pulgares.

Puedo mirar mil ojos y son tuyos y son míos.

Puedo morir mil veces y mueres tú y mueren delfines rayas puntos.

Ya puedo oler tu cuerpo descompuesto.

Tu muerte no será cualquier muerte.

Tu rostro será viento y te irás conmigo.

viernes, 21 de marzo de 2008

Del Miskincho


Algunas mañanas despierto contigo

Y me hablas,

Cuentas cuentos,

Cielos,

Dibujas naves en mis sábanas y acomodas mis almohadas.

Yo te veo calladito,

Como un niño hipnotizado por la promesa en los pezones de su madre

Como un felino al acecho

Como un incesante vidrio roto

Así veo tu peinarte, vestirte, lavarte, pintarte, calzarte, comerte

Fina, punzante, plumífera.

Se dibujan ojos boca cruz nariz piedra mano.

Me digo:

Tus ojos en las mañanas son como el fondo del océano al que te arrojas para no reír, para no llorar. Quién nadara contigo.

Preguntas:

¿Cómo dormiste?

–No me miras más –

Respondo:

Con una pierna entre tus piernas, con una mano entre tus manos, con la cabeza entre tus senos y el corazón nadando en trazos.

–No te miro más –

Tu cuerpo redondeado en caderas abultadas se mueve con lentitud pesando pasos, silbando para sus adentros. Tu rostro infranqueable se hace calma y vuelves a mi cama.

Me miras:

Seremos canto de luciérnaga

Seremos el olor del alba

Seremos espejo ventana, abrazo risa, infinito amor de cabeza, seremos cerro sol, piel corazón, corazón corazón, treinta y tres estrellas nocturnas, seremos agua y ampolla, seremos nosotros y más.

Me miras me dices me miras me tocas me miras me dices me miras me tocas palabras en corazón

En la cama mirándonos

echados de costado sobre un hombro

con la cabeza en la misma almohada

con una mano acariciándonos

rascándonos

mirándonos.

Nuestros cuerpos blancos, desnudos, lentos, nuestros.

Es de mañana muy temprano y te ves bella, deseosa.

En tu rostro se dibujan muchos nombres, muchos Otros.

Es mañana aún y te ves más bella.

De pronto: Aire turbio.

Iluso trato frenéticamente de aferrarme a tu piel a ti

de esconderme en tus ojos

de comerme tu carne

iluso yo

sigo y sigo

arañando tus rincones

tejiendo tu pelo con el mío.

Ayer lo mismo que hoy.

Escucho tu voz y no sé quién habla, no sé quién eres

Te veo en las mañanas al despertar

Y tú no estas

Contigo algunas mañanas sin ti

Te veo.

Cae telón.

FIN

El Cienpies


Un cabaret rojo y humo.

Cuatro mujeres en línea bailan.

Son todas rostros míos.

Todas soy yo.